Guía de todoanfitriones sobre cómo equipar un alojamiento turístico

Cuántos juegos de sábanas hay que tener por cama y por baño

Daniel Castaño Reyes

Tres. Tres juegos de sábanas por cama y tres juegos de toallas por baño. Uno puesto, uno en el armario y uno en la lavadora. Esa es la respuesta a cuántos juegos de sábanas hay que tener en un alojamiento turístico, y es la misma regla que usa la hostelería desde hace décadas con otro nombre: par level, el nivel de existencias que garantiza que la cama siempre se pueda hacer.

La respuesta larga es más interesante, porque hay casos en los que dos juegos bastan y casos en los que dos te hunden un cambio de día. Vamos con los dos. La cuenta que sigue vale para cualquier textil, incluidas nuestras sábanas de hostelería en percal de 233 hilos.

La regla de los tres juegos: uno puesto, uno en el armario y uno en la lavadora. Si en algún momento del ciclo solo tienes dos, no tienes un sistema: tienes una carrera contrarreloj.

Por qué tres juegos y no dos

Sobre el papel, dos parecen suficientes: uno en la cama y otro limpio esperando. En la práctica eso solo funciona si nada se sale del guión, y en un alojamiento turístico algo se sale del guión todas las semanas.

El escenario que rompe el sistema de dos juegos es el más normal de todos: el cambio de día. Check-out a las 11:00, check-in a las 15:00. Cuatro horas para limpiar, hacer camas, reponer baño y repasar. Con dos juegos, lo que acabas de quitar tiene que estar lavado, seco, doblado y en el armario antes de la siguiente salida. No hay margen. Si la lavadora tarda dos horas y media y el día está húmedo, la ropa que necesitas mañana sigue tendida esta noche.

Y luego está el imprevisto, que no es una excepción sino una constante estadística:

  • Una mancha que no sale: sangre, vino, tinte de pelo en la funda de almohada. Ese juego sale de circulación un día o para siempre.
  • Un huésped que amplía una noche. Ya no puedes lavar lo previsto, porque sigue puesto.
  • La lavandería que recoge el lunes y devuelve el jueves. Entre medias, tu stock es lo que haya en el armario.
  • Una avería de la lavadora en agosto. El técnico viene el martes.
  • Dos salidas y dos entradas el mismo día en alojamientos distintos, con un coche y una tarde.

Con tres juegos, ninguna de esas cosas rompe nada: falla una pieza y sigues teniendo una completa disponible. El tercer juego no es un lujo, es el que absorbe los fallos. Después de años gestionando apartamentos he tenido que ir a comprar sábanas de urgencia a un centro comercial exactamente dos veces, y las dos fueron cuando iba con dos juegos.

Hay un efecto secundario que casi nadie calcula: con tres juegos, cada pieza se lava un tercio menos de veces al año. Y la vida útil del textil de gramaje hotelero se mide en ciclos de lavado —del orden de 200 en ropa de cama de este tipo, como referencia de categoría del sector—. El tercer juego alarga la vida de los otros dos.

Cuándo bastan dos juegos y cuándo necesitas cuatro

Aquí es donde la mayoría de los artículos se quedan cortos, porque repiten "tres" sin mirar cómo trabajas. Tres es el estándar razonable, pero el número correcto depende de tres variables: quién lava, cuánto tarda en volver la ropa limpia y cuánto tardas tú en llegar al alojamiento.

Tu situación Juegos por cama y baño Por qué
Lavadora y secadora dentro del alojamiento, una sola unidad, vives cerca 2 pueden bastar El ciclo completo se cierra en la misma jornada. El tercero es red de seguridad, no necesidad operativa
Lavadora sin secadora, tendido al aire 3 El secado puede pasar de 24 horas en invierno o con humedad. No garantizas cerrar el ciclo en un día
Lavandería externa con recogida y entrega diaria 3 Siempre hay un juego "en tránsito" que no controlas. Ese es exactamente el tercero
Lavandería externa semanal o cada 3-4 días 4 Entre recogida y devolución encadenas tres o cuatro cambios. Con tres juegos te quedas seco el día antes de la entrega
Estancias largas y semanales 4 Hay cambio intermedio durante la estancia: consumes juegos sin que haya salida ni entrada
Alojamiento a más de 30-40 minutos de donde vives, o en zona rural 4 Cada viaje extra cuesta media jornada. Los juegos de más te compran viajes que no haces
Camping o casa rural sin secadora y con humedad ambiente 4 El secado es lento e impredecible y el riesgo de que la ropa coja olor a cerrado es alto
Alta temporada con cambios de día encadenados 3 mínimo, 4 tranquilo En julio y agosto los fallos se acumulan porque no hay días muertos para recuperar

Fíjate en la primera fila: si tienes un solo apartamento, con lavadora y secadora dentro, y vives a diez minutos, con dos juegos puedes funcionar. No te voy a decir que compres tres si tu operación no lo necesita. Pero el día que llegue el segundo alojamiento, o el día que la secadora se estropee, ese tercer juego pasa de opcional a ser lo único que te salva la tarde.

La fórmula para calcular cuántos juegos de sábanas hay que tener

Todo el cálculo cabe en una línea:

Piezas por plaza (o por cama) × número de plazas (o de camas) × 3 juegos = unidades que tienes que comprar.

Lo importante es no mezclar unidades. La ropa de cama se cuenta por cama; las toallas, por plaza, es decir, por huésped que cabe en el alojamiento. Un apartamento de cuatro plazas con dos camas dobles tiene dos unidades de cálculo de cama y cuatro de baño. Las piezas por unidad, trabajando con nórdico —que es lo que recomiendo para rotación, porque la cama se hace en dos minutos—:

  • Por cama: 1 funda nórdica + 1 sábana bajera + 2 fundas de almohada (una en camas de 90 cm).
  • Por plaza: 1 toalla de ducha + 1 toalla de manos + 1 toalla de tocador.
  • Por baño: 1 alfombrín o paño de baño, si lo pones.

Y ahora multiplicas por tres. Un apartamento de cuatro plazas con dos camas dobles y un baño necesita 6 fundas nórdicas, 6 bajeras, 12 fundas de almohada, 12 toallas de ducha, 12 de manos, 12 de tocador y 3 alfombrines. Ni una menos.

Tabla de cálculo por tamaño de operación

La cuenta hecha para las operaciones más habituales, tomando como alojamiento tipo uno de 4 plazas, 2 camas dobles y 1 baño. Si el tuyo es distinto, aplica la fórmula con tus números.

Alojamientos Camas / plazas Fundas nórdicas Bajeras Fundas de almohada Toallas ducha Toallas manos Toallas tocador
1 2 / 4 6 6 12 12 12 12
3 6 / 12 18 18 36 36 36 36
5 10 / 20 30 30 60 60 60 60
10 20 / 40 60 60 120 120 120 120
20 40 / 80 120 120 240 240 240 240

Cuando ves la columna de veinte alojamientos entiendes por qué en hostelería se habla de par level y no de "cuántas sábanas compro". A esa escala, quedarse corto un martes de agosto no es una molestia: es una cancelación.

Qué cuesta eso en dinero

Para el alojamiento tipo de cuatro plazas con dos camas de 150, la compra completa de los tres juegos sale así:

Total: 533,85 € para vestir cuatro plazas con los tres juegos: unos 133 € por plaza, una compra que se reparte entre cientos de noches. El desglose de amortización pieza a pieza está en cuánto cuesta de verdad vestir una plaza. Fíjate además en que el cálculo no da "sábanas sueltas", da juegos: comprar por packs evita acabar con siete bajeras y cuatro nórdicas por reponer piezas a ojo.

Cuántas toallas por huésped: la cuenta exacta

La regla base no se discute en el sector: una toalla de ducha y una de manos por persona. Sobre eso se añade lo demás.

Pieza Medida habitual Cantidad ¿Imprescindible?
Toalla de ducha 70×140 cm (u 80×150 para nota alta) 1 por plaza
Toalla de manos 50×100 cm 1 por plaza
Toalla de tocador 32×32 cm 1 por plaza Muy recomendable: absorbe maquillaje y tinte y protege las grandes
Alfombrín o paño de baño 50×70 cm aprox. 1 por baño Opcional, pero evita que usen la de ducha para pisar
Toalla de piscina o playa Rizo ligero, color distinto 1 por plaza, 2 juegos Solo si hay piscina o playa cerca. No se cuenta con las demás

La toalla de tocador es la pieza que más gente se salta y la que más dinero ahorra: es la que se lleva el maquillaje, el autobronceador y el tinte. Sin ella, todo eso acaba en una toalla de ducha que cuesta cinco veces más y que probablemente no se recupere. El protocolo para las que ya se han manchado lo cuento en toallas blancas manchadas.

Las de piscina van aparte

Las toallas de piscina o playa no entran en el cálculo de tres juegos, por dos razones. No se ensucian igual —arena, protector solar, cloro y sal las degradan por un camino más rápido— y, si las mezclas con las de baño, alguien bajará a la piscina con tu toalla de 600 g y volverá con ella llena de crema.

Por eso van en color distinto, en tejido más ligero, y con dos juegos, no tres: el huésped conserva la suya toda la estancia y solo se cambia entre reservas. Y conviene dejar escrito en la casa, con un cartelito, que las toallas blancas no salen del apartamento.

El error de comprar todo del mismo lote y a la vez

Este es el fallo que casi nadie ve venir y que te cuesta un desembolso entero de golpe. Equipas cinco apartamentos y compras 30 juegos de cama el mismo día. Todo igual, todo nuevo, todo impecable. El problema llega a los dieciocho meses: como los 30 entraron en circulación a la vez, acumulan lavados a la vez, se desgastan a la vez y se te agotan los 30 a la vez. El textil de gramaje hotelero se repone, como referencia de categoría, cada 12-24 meses, y en alta rotación más cerca de los 12-18. Ese día no tienes una reposición: tienes otra vez la factura completa.

La solución es escalonar, de dos maneras que puedes combinar:

  1. Compra el tercer juego unos meses después de los dos primeros. Arrancas con dos por cama y a los tres o cuatro meses metes el tercero. Desde ahí el desgaste va desfasado y repondrás por tandas.
  2. Marca las tandas. Una etiqueta con el año o un punto de hilo de color en un extremo interior. Suena a manía, pero con quince alojamientos es lo que te deja saber qué retirar primero en vez de ir a ojo.

Y ahora la condición que hace que esto funcione: tienes que poder comprar exactamente la misma referencia dentro de dos años. Si escalonas pero cada compra es de un blanco distinto, un gramaje distinto o un largo de bajera distinto, no tienes un sistema escalonado: tienes un armario descabalado donde la foto del anuncio deja de parecerse a la realidad.

Esa es, honestamente, la razón por la que nuestro catálogo es corto a propósito: una sola referencia por categoría, en blanco, en todas las medidas, siempre en stock. Nuestro textil es línea propia —lo desarrollamos nosotros, con el gramaje y los acabados que exige un hotel de cinco estrellas—, así que no depende de lo que un distribuidor decida traer esta temporada. La bajera de 150 que compres dentro de dos años será idéntica a la de hoy, y las fundas de almohada que repongas sueltas encajarán con las nórdicas que ya tienes. Y como no somos distribuidores, el pedido mínimo es una unidad: puedes reponer de tres en tres.

Lo barato se repone. Lo bueno se olvida. Y lo que no puedes volver a comprar igual te obliga a empezar de cero.

El mínimo legal: qué exige la normativa española

Los tres juegos son una regla operativa, no una obligación legal. No existe equipamiento mínimo estatal —es competencia autonómica— y solo dos comunidades fijan cantidades de ropa de cama y toallas por decreto.

  • Canarias es la más detallada de España. El Decreto 113/2015 exige por persona usuaria protector de colchón, sábanas, manta, almohada y cubrecama, más una toalla de baño y una de mano. Y añade algo que conecta directamente con este artículo: "en caso de que la contratación fuese superior a una semana, se dotará de otro juego de cama por persona usuaria para cada semana o fracción", con la misma regla para las toallas. En Canarias, las estancias largas no piden juegos extra por buena gestión: los pide la norma. (fuente oficial)
  • Andalucía, con el Decreto 31/2024, exige "un juego de reposición de la ropa de cama", una toalla de mano y una de baño por persona, además de funda interior de colchón y almohada, colcha y manta o edredón. Un juego de reposición significa, en la práctica, dos juegos como mínimo legal. (fuente oficial)

El resto habla de "lencería suficiente" o no menciona el textil. Nadie te va a exigir el tercer juego. Pero la comunidad que más ha bajado al detalle es la que más noches de alta rotación acumula, y su conclusión es la misma a la que llegas tú después de una temporada. El desglose completo está en equipamiento obligatorio de una vivienda de uso turístico por comunidad autónoma.

Cada cuánto se cambia, que es la otra mitad del cálculo

Cuántos juegos necesitas depende también de cada cuánto los cambias: completo entre reservas siempre y, en estancias de más de una semana, cambio intermedio. Un matiz fiscal que mucha gente desconoce: cambiar la ropa de cama y baño solo a la entrada y a la salida no rompe la exención de IVA del alquiler turístico; hacerlo durante la estancia, sí, porque se considera servicio propio de la industria hotelera. Si ofreces cambio intermedio, consúltalo con tu asesor. La frecuencia por tipo de estancia la desarrollo en cada cuánto cambiar sábanas y toallas.

Haz la cuenta automáticamente

Si no te apetece multiplicar a mano, tienes una calculadora textil gratuita en la web: metes el número de alojamientos, las camas y sus medidas, las plazas y si trabajas con lavandería externa, y te devuelve la lista exacta de piezas por categoría y medida. La misma fórmula de este artículo, sin la aritmética.

Lo que yo haría si empezara hoy

Compraría dos juegos completos por cama y baño el primer día. A los tres meses, cuando ya sepa qué se me mancha, qué medida de bajera se me sale y cuántas toallas de tocador se pierden de verdad, compraría el tercero. Y no volvería a cambiar de referencia.

Tres juegos no es una cifra mágica: es el número mínimo con el que puedes tener un problema sin que se convierta en una reseña de tres estrellas. El huésped no siempre lo menciona, pero siempre lo puntúa.


Si te toca equipar de cero, la unidad de compra que sale de este cálculo es exactamente el pack de cama completo en percal de 233 hilos y el pack de baño de cuatro toallas de 600 g. Almacén propio en España, entrega en 24-48 h y sin pedido mínimo. Si gestionas varios alojamientos y necesitas cantidades, medidas o plazos distintos, llámanos al 960 406 256, de lunes a domingo de 07:00 a 22:00 h.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos juegos de sábanas hay que tener por cama en un apartamento turístico?

Tres juegos por cama: uno puesto, uno limpio en el armario y uno en la lavadora o en la lavandería. Es la regla del par level de la hostelería. Con dos no tienes margen para un cambio de día ajustado ni para un imprevisto; con tres, el sistema aguanta aunque una pieza se manche o la lavadora se estropee. Con lavandería externa semanal, sube a cuatro.

¿Cuántas toallas hay que poner por huésped?

Una toalla de ducha de 70×140 cm y una de manos de 50×100 cm por plaza, más una de tocador de 32×32 cm para maquillaje y tinte, y un alfombrín por baño. Todo eso multiplicado por tres juegos. Las de piscina van aparte, en color distinto, y con dos juegos en lugar de tres, porque el huésped conserva la suya durante toda la estancia.

¿Puedo funcionar con dos juegos de sábanas?

Sí, en un caso concreto: un solo alojamiento, con lavadora y secadora dentro, y tú viviendo cerca. Ahí el ciclo se cierra en la misma jornada y el tercer juego es una red de seguridad más que una necesidad. En cuanto no tienes secadora, gestionas más de una unidad o dependes de una lavandería externa, dos juegos dejan de bastar.

¿Cuántas sábanas necesita un hotel por habitación?

El estándar de la hostelería es el mismo: tres juegos por cama, lo que en el sector se llama par level de tres. Un hotel de cincuenta habitaciones dobles trabaja con ciento cincuenta juegos en circulación. Los establecimientos que dependen de lavandería externa con entregas espaciadas suben a cuatro, por el mismo motivo que un anfitrión con varios apartamentos.

¿Cuántas fundas de almohada hacen falta por cama?

Dos por cama de matrimonio y una por cama individual de 90 cm, multiplicadas por tres juegos: seis por cama doble y tres por individual. Son la pieza que más rápido se degrada, porque acumula cremas, maquillaje y grasa capilar. Conviene poder reponerlas sueltas sin cambiar el resto del juego y manteniendo siempre la misma referencia.

¿La ley obliga a tener un número concreto de juegos de sábanas?

Solo en dos comunidades. Canarias exige por decreto un juego de cama y de toallas por persona y uno adicional por cada semana o fracción en estancias de más de una semana. Andalucía exige un juego de reposición, es decir, dos como mínimo. El resto habla de lencería "suficiente" sin fijar cantidades. Los tres juegos son una regla operativa, no legal.

Información normativa verificada a 25 de julio de 2026. No es asesoramiento jurídico: confirma los requisitos con la administración turística de tu comunidad autónoma.

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